¿No me regala un peso pa
mi peli?
Por Ricardo Torres
Sabemos
que en México no hay una industria de cine. Y sabemos que no
hay industria porque no se hacen películas. Y bueno, no se
hacen películas porque no hay dinero. Y no hay dinero porque
la legislación de la materia cinematográfica no ha
beneficiado a los que lo ponen (productores). Osea, el
problema como en otros asuntos del país, es desde la base.
Quiébrense la cabeza pero si el productor recibe el
10% de lo que llegue a las taquillas, esto no va a despegar
por muy “Nuevo Cine Mexicano” que tengamos.
Una opción en un país como el nuestro
es que el Estado impulse la producción de alguna manera. Hay
dos maneras en que el Gobierno financia películas. Mediante
el Fidecine que se parece a un banco y en donde el Estado
deposita el dinero para hacer películas con una visión
comercial. Y también está el Foprocine que es lo mismo pero
para hacer películas que no persiguen un fin económico sino
primordialmente artístico.
Existen los mecanismos para que estos dos fondos
repartan el dinero de manera lógica y organizada. El problema
es que no reciben dinero y todo está detenido.
Un buen día fuimos informados de la
propuesta lanzada por el IMCINE al Congreso de cobrar un
impuesto de un peso a los boletos de cine vendidos en las
taquillas del país. Este impuesto sería destinado
directamente a las arcas del Fidecine y del Foprocine. No fue
sencillo, pero finalmente la medida fue aprobada. De inmediato
algunos sectores de la industria se opusieron. Los exhibidores
han amenazado con ampararse contra este impuesto.
Se habla de 150 millones de pesos que se
derramarían en la industria nacional. Dinero que garantizaría
una producción de cine constante como no lo habíamos visto
en años. Que fomentaría el crecimiento de toda la cadena de
valor. ¡Pero ah no! “Si quieren hacer películas que se las
paguen ellos”, opinan algunos en una visión un tanto
limitada. Para que lo consideren, estas acciones están más
cercanas del Primer Mundo que una sala de cine con Jumbo
Pantalla, personal sonriente, asientos reclinables, servicios
VIP y sonido THX certificado por el mismo George Lucas.
La cosa es que los exhibidores argumentan
que no sólo se aumentará un peso en las taquillas. Sino que
lo redondearán y tendrán que ser entre 3 y 5 pesos. La razón:
costos fiscales. Significa que el pago de ese impuesto les va
a generar costos en las áreas de contabilidad. Quizá tengan
que hacer ajustes considerables en sus sistemas e incluso
contratar nuevo personal que se haga cargo de las tareas que
se generen. Aumentar un peso no pasa nada pero tres o cinco
puede ser demasiado para los espectadores.
“Si de todas maneras están reportando
a Hacienda, lo único que deben hacer es que sus contadores
declaren ese peso adicional en otro rubro para que se vaya
directamente a IMCINE”. Opina Sergio Molina Director de la
CONAFILM. “Si con 100 millones de pesos se realizaron 33 películas,
con esta entrada serían más de 40 y entonces estaríamos
hablando de una industria”. Comentó para Golem.
De acuerdo a lo platicado el Sr Molina,
se puede crear un círculo virtuoso porque al momento de
producir más películas, pues necesitaremos más espacios en
dónde exhibirlas ya que el Foprocine y el Fidecine también
fomentan la distribución cinematográfica.
Imagínense si así se ponen las cosas
por un pesito, qué tal que aplicaran medias como en Brasil o
Argentina que son tajadas más considerables o ni hablar de
Francia que no se toca el corazón para obligar a las
televisoras a invertir en cine. De cualquier forma a partir
del 1 de enero entró en vigor esta ley. Osea que si todo
sigue así y entre todos apoyamos la iniciativa habrá cambios
muy importantes en la industria de cine mexicano.
Así sin dinero México está dando de qué
hablar en el mundo con su cine, imagínense que pasaría con
un “incentivo económico”. Si tú quieres solicitar un
poco de este pesito en taquilla para hacer una película
entonces:
* Trabaja en el desarrollo de proyectos
profesionales de cine.
* Manténte al tanto de lo que ocurre con el Fidecine y el
Foprocine.
* Contacta al IMCINE para presentar tu proyecto.
* Corre la voz sobre este asunto.