2009: el año de la pandemia mediática
Enero 2010

La oleada de crisis económica impactó a México de manera retardada. Mientras que la economía de las grandes potencias se desplomaba, México estaba en medio de celebraciones de fin del 2008 sin grandes preocupaciones en la población sobre nuestro futuro económico.
A finales del primer cuatrimestre de 2009 se escuchaba que las cosas se pondrían complicadas en el país, pero nuestros compañeros de los medios de comunicación se encargaron de hacer lo suyo para meternos en una de las broncas económicas más complicadas de los últimos años. Al cumplir con su deber, las fuentes de información mexicanas se encargaron de venderle al mundo entero que el Defe estaba siendo invadido por un virus que sólo se podía comparar con el que terminó con la humanidad en la película “Exterminio”. Mientras que en los medios internacionales el virus estaba ubicado y bajo observación, de acuerdo a nuestros noticieros, el defe estaba siendo aniquilado tal como se indica en las profecías apocalípticas.
Y se llevaron el cine entre las patas
El impacto en la economía fue inmediato, y cualquier plan de emergencia financiera fue derribado por un terremoto que nadie podría haber visto venir.
El caso de la industria de cine no fue la excepción.
Tal como si se hubiera ido el agua en la Colonia Roma, el flujo de efectivo dejó de regar los pequeños jardines de nuestro sector cinematográfico, afectando a toda la cadena productiva que va desde los honorarios del catering hasta el pago de sueldos en las casas productoras más importantes del país.
El freno en los pagos, que comenzó como un atraso casi típico en la industria, ha llegado a un punto en que los expertos de la AMFI (Asociación Mexicana de Filmadoras Independientes) temen que se genere un colapso de la industria. Los clientes siguen ordenando comerciales, el show debe continuar; pero no cuentan con los anticipos necesarios para cubrir gastos. Para no frenar la maquinaria de producción las casas productoras han financiado una considerable suma de esta producción, con la esperanza de que el pago no demore más de 6 meses en llegar de regreso. Mientras tanto, tienen que negociar con sus proveedores más leales que aguanten con sus pagos porque la llave del cash está cerrada. El panorama ha sido tan complicado para la industria que la AMFI ha comenzado con el estudio de alternativas que integren a distintos miembros del sector y cambien la situación.
Son retos del 2010
La recuperación financiera es quizá el reto más importante que el cine mexicano tiene en el 2010. Pero también podemos sentir que 2010 será el año de la consolidación de los medios digitales de distribución en México. Los consumidores lo piden a gritos pero, ¿el sector está preparado para generar valor a partir de proyectos que utilizan el web como plataforma principal? Estaremos viendo cómo una generosa cantidad de presupuestos publicitarios cambiarán de dirección en busca de mejores e innovadoras alternativas de comunicación.