Se pusieron perros en la estrategia
El
pasado verano fuimos testigos de un evento importante en la
mercadotecnia del cine en México. Por primera vez los boletos
más agotados eran para ver una película mexicana: Amores
Perros. Lo sorprendente es que su competencia era Dinosaurio
de Disney, El Patriota con Mel Gibson, y Misión
Imposible 2.
¿Pero cómo ocurrió? ¿Una película
mexicana, con actores y realizadores virtualmente desconocidos
que se abrió camino entre la oferta hollywoodense? Para el
estreno de Amores Perros y con 3 millones de dólares
invertidos en producción y mercadotecnia, se esperaba que
hubiera 300, 000 entradas en taquilla. Malas noticias: sólo
entraron 27, 000.
Tradicionalmente la primera semana de
exhibición para una película, es la más fuerte. De ahí
todo es cuesta abajo. Pero este no fue el caso y las razones
son distintas.
Una de las más importantes es que la película
obtuvo buenos resultados en el Festival de Cannes. Esto atrajo
mucho a la prensa. Así, Amores Perros obtuvo difusión en
medios y ganó mucha presencia publicitaria a sus
competidores. En ese momento la distribuidora Nu Visión
acierta tomando el riesgo de aumentar de 155 a 225 las copias
de la película. Esto incrementaba 210,000 dólares a la
cuenta pero también el número de salas en exhibición. Así,
se respondía con más oferta a la súbita demanda.
El
soundtrack es otro acierto. Se grabaron 12 temas todos con el
nombre de Amores Perros. Una gran estrategia de mercadotecnia
ya que por cada vez que se escucha una canción de éste en la
radio o en un bar, es un anuncio de recordación para la película.
Incluso se llevó acabo un evento en el Hard Rock en honor a
este disco. Como recordarán los grupos que participan en él
no sólo son mexicanos, abriendo así las posibilidades de
comercialización en el extranjero.
¿Y qué tal la campaña de publicidad?
En una primera etapa el encabezado decía ¿qué es el amor? Y
contestaba, “amor es traición”. Mensajes ambiguos con
buena gráfica y buenos trailers. Misteriosa, sin perder el
tono de la película ni el lenguaje de la publicidad
cinematográfica. En la segunda etapa que se lanzó para
levantar la taquilla, el mensaje era “si no la ves de
cualquier forma la vas a vivir”. Es así como capitaliza
inteligentemente el rumor de que la cinta era muy realista y
reflejaba la realidad de nuestro país.
Pero
nada de esto hubiera funcionado si no hubiera existido un
buen producto. Estaba cerca del gran público y no tan lejos
de la comunidad cinematográfica mexicana. Muy buen
equilibrio. La recomendación viral fue crucial para su éxito.
Al final de las 12 semanas comercialmente
más importantes la asistencia alcanzó 3.5 millones de
espectadores y la recaudación fue de 10.3 millones de dólares.
Esto sin contar las semanas que siguieron (y que los
boletos seguían agotándose), la venta de la cinta al
extranjero y su muy posible lanzamiento en video. ¿Qué tal?
Después de todo el cine mexicano sí puede ser negocio.
Datos extraídos de la
revista Expansión noviembre-diciembre
Imágenes
tomadas de www.amoresperros.com